Peleles


Ropa recién nacido

Peleles bebe niña

Los peleles de recién nacido niña son las prendas más necesarias y versátiles para vestir a los bebés. Son cómodos y prácticos y de uso diario.

¿Qué son los peleles de recién nacido?

Los peleles son una prenda cómoda que se le pone al bebé (para estar en casa o sacarlo de paseo, pero sobre todo para dormir), y que cubre piernas, brazos y piececitos; le dan libertad completa de movimientos.

Por lo general se elaboran con fibras naturales, como el algodón o la lana (mejor algodón si son muy pequeños, para que no se le irrite la piel). Se abren por delante o por detrás y por la entrepierna y se cierran con corchetes; eso hace que sea mucho más fácil cambiarle los pañales, aun estando dormido. Todavía se hacen de punto (de lana, a ganchillo o crochet), aunque la tendencia es a hacerlos de tela. Son de las prendas indispensables en cualquier canastilla de ropa recién nacido, y en cualquier guardarropa infantil. Es de una sola pieza y siempre cubren piernas y brazos (los modelos de verano no incluyen pies, por el calor).

Principales características de los peleles de punto recién nacido

Suelen ser para bebés recién nacidos y de hasta 18 meses, por eso lo habitual es que integren los pies. Dependiendo de la estación, lo ideal es que sean de felpa o algodón, o de una mezcla sintética. Los puños tienen elásticos para fijarlos a las muñecas, aunque no siempre. Se ponen sobre un body o una camiseta de algodón (si no estamos en verano) y constituyen un tipo de ropa con el que el bebé puede pasar el día en casa.

Si salimos al exterior, lo recomendable es ponerle un pelele acolchado con el fin de mantenerlo lo más abrigado posible, sobre todo si se trata de bebés menores de 3 meses. Cuando empieza a gatear, es normal que lleven refuerzos en las rodillas, por el desgaste de la tela con el piso.

Para dormir, lo aconsejable es que los peleles de punto recién nacido sean cálidos y suaves al tacto, y mantener en su habitación una temperatura adecuada. Cubrirlo con una manta de lana o algodón es una buena idea para que el calor no se escape y se enferme (recordemos que los bebés son muy vulnerables, por eso debemos extremar las precauciones). Tanto para las primeras puestas como para niños de hasta 3 años, los peleles son la opción más cómoda a la hora de dormir o de ponerles ropa práctica en casa. Claro que cuando ya aprenden a caminar no es muy recomendable que tengan los pies tapados.

En este caso es mejor decantarse por modelos sin pies, ya que a través de los pies los niños también exploran el mundo circundante, y aprenden por el contacto del piso con la piel. Ya sabemos que la piel es el órgano más extenso del cuerpo, y para los niños todo es una nueva experiencia. En el día mejor sin pies integrados, y por la noche, peleles que los cubran. En verano tampoco es aconsejable vestirlos muy tapados, el calor puede ser realmente sofocante.

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